Saludos GIPEriojanos:
En esta entrada os hablaré sobre el milagro atribuido a la Virgen Peregrina y a la que se guarda culto en el lugar de la leyenda (Leiva de Río Tirón). Espero que os guste.
Leiva está situada al noroeste de La Rioja a 11 kilómetros de Santo Domingo de la Calzada (su cabecera de comarca), a 20 kms. de Haro y a 56 kms. de Logroño. En el censo de 2008 contaba con 299 habitantes, los llamados olivenses. En la imagen se muestra la situación geográfica del pueblo.
Primeramente ofreceré la versión de Alfredo Gil del Río:
"Llovía intensamente, por los caminos encharcados marchaba una mujer llevando a su hijo en brazos. Ella era una peregrina que vestía el clásico traje de peregrino: sombrero, sandalia, esclavina, bordón… la noche dominaba ya todos los horizontes.
“Madre, debes descansar”, dijo el hijo: “Estás muy cansada”.
Cerca había un pequeño cenobio donde descansaban los peregrinos. En él buscaban alojamiento. La posadera le recibió con lágrimas en sus ojos y la congoja en su rostro, aumentado más el llanto al contemplar a la peregrina que llegaba con un niño en brazos.
“¿Por qué lloráis, Señora?”
La posadera respondió: “Acabo de perder a mi único hijo”.
En el interior de la humilde mansión yacía el cuerpo de un niño.Pasó la noche. Al amanecer, la madre, atormentada, se dirigió al lugar donde estaba su hijo muerto. Un grito se escapó de su garganta. El niño, su hijo, le sonreía al tiempo que se incorporaba para su abrazo. Entusiasmada, loca de alegría buscó a la mujer peregrina.
No estaba ya en el cenobio. Había desaparecido. Aquella mujer vestida de peregrina, con su hijo, no era otra que la Virgen con el niño y que había devuelto a la vida al niño muerto en el humilde edificio."
Hasta aquí la leyenda. Aquel cenobio, aquel edificio es hoy la ermita de la virgen Peregrina de la histórica villa de Leiva donde puede admirarse a una virgen vestida de peregrina. Esta edificio barroco es del siglo XVIII y ha sufrido varias transformaciones y restauraciones a lo largo de los años, pero sin duda reemplazó a otros edificios anteriores. Construcción de sillería, sillarejo y mampostería con una nave de tres tramos. En el exterior, existe un crucero sin crucifijo o picota, junto a la ermita, que data del siglo XVI (como se pued apreciar en la fotografía).Está a medio kilómetro de Leiva, y son muchos los devotos que se acercan a la ermita para visitar a la Virgen Peregrina, que recibe fervoroso culto durante el año. Se fundó la Asociación de Caballeros de Nuestra Señora la Virgen Peregrina de Leiva, con unos Estatutos muy interesantes. El texto de la novena nos recuerda literalmente lo siguiente:
"La tradición cuenta cómo, entre los peregrinos que por nuestra calzada romana se dirigían a Santiago de Compostela, un día pasó por Leiva la Virgen Inmaculada disfrazada de peregrina y llevando a su Hijo de la mano. Quiso Dios premiar así la caridad de este pueblo milenario, que daba hospedaje y cariño a cuantos peregrinos solicitaban esa obra de misericordia".
En el interior destaca la imagen que imagen representa a la Virgen y el Niño ataviados con la indumentaria de peregrino; esclavina y capa con veneras, sombrero de ala ancha con distintivos jacobeos, calabaza de San roque, morral y bordón. Data del siglo XVIII, hacia 1765, de estilo rococó, y según recuerda la tradición parece que fue adquirida en Francia. Se trata de un conjunto formado por la imagen de la Virgen, (90 x 55 x 31 cm) la imagen del niño (53 x 34 x 20 cm) y la correspondiente base (74 x 42 x 8, cm). La imagen parece que reemplazó a otra anterior, ya que la tradición entronca este título mariano con las primeras peregrinaciones jacobeas de la alta Edad Media. La ermita se sitúa precisamente junto a la calzada romana por donde los peregrinos iban a Compostela antes que a finales del siglo XI desviara el camino un poco hacia el sur Santo Domingo de la Calzada.La Virgen se representa en posición erecta, con la postura en ademán de caminar, porta el bordón en la mano izquierda, en tanto que con la derecha da la mano al Niño. Viste túnica en color blanco azulado con estampados de flores y rocallas, las mangas anchas y con corlas en verde los interiores. Sobre los hombros esclavina en color negro con cenefas de rocallas en gofrados dorados y conchas con bordones policromadas en su color. Se cubre la cabeza con gorro de peregrino, decorado con conchas. A la cintura lleva la cantimplora en forma de calabaza de san Roque y un pequeño morral dorado. Tiene los ojos de cristal, pendientes y su peinado recogido atrás con moño, calza zapatos negros.
El Niño, representado a una edad como de 12 años, mantiene una posición similar a la de la Virgen, su túnica es de un azul más intenso con los estampados de flores y adornos en tonos dorados. Porta el bordón en la mano derecha y con la izquierda da la mano a su Madre. Lleva capa de tono marrón con la esclavina negra, y adornos jacobeos en su color y, cenefas de rocalla con gofrados dorados, el interior de la capa imita la piel de armiño. El gorro es prácticamente igual al de la Virgen, en la forma y en la decoración. Tiene los ojos de cristal y también calza zapatos en color negro. Lleva a la cintura la cantimplora y el morral ambos iguales en la forma pero mas reducidos de tamaño. La base imita un suelo de pradera, con tonos naturales.
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"¿Existe el Infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, no olvidemos lo más importante: ¿Habrá mujeres allí?"