lunes, 16 de agosto de 2010

Parapsicología en La Rioja: 'La Cueva de la Mora' de Gustavo Adolfo Bécquer (Fitero)

Saludos GIPEriojanos:

Siguiendo con el artículo sobre la leyenda del 'Miserere de la Montaña' del ilustre escritor romántico del siglo XIX, Gustavo Adolfo Bécquer, comentaremos ahora otra leyenda suya, 'La Cueva de la Mora'. Recomendamos la lectura del artículo comentado, donde se presentó brevemente al escritor sevillano, sus 'Rimas y leyendas' y su relación con Fitero (Navarra) y el monasterio cisterciense.

Leyendas de Bécquer
La leyenda de 'La Cueva de la Mora' se sitúa en la localidad navarra de Fitero, con unos 2200 habitantes aproximadamente en 2009, y bañada por el río Alhama. Fitero se ubica en la comarca de La Ribera, en la merindad de Tudela, teniendo otras localidades limítrofes como Cintruénigo, Corella, o las riojanas Alfaro y Cervera del Río Alhama.

Cueva de la mora (Fitero)
El origen de Fitero se remonta a la antigua villa romana de Tudején, localizada a los pies del monte Castillo, en frente de Baños de Fitero (escenario de la leyenda), y situada tres kilómetros al oeste de la actual localidad de Fitero. Fitero fue refundada a finales del siglo XV por el abad del monasterio de Santa María la Real, tras vivir la zona varios asentamientos documentados desde el siglo IX a.C. Se conserva el documento (1073) por el que el rey Sancho IV de Navarra cambió con el moro Al-Muqtadir Billah (Zaragoza), el castillo musulmán de Tudején por el cristiano de Caparroso. Ambos castillos acababan de cambiar de manos después de unas rápidas escaramuzas bélicas. Actualmente quedan poco más que unos amontonamientos de piedras del antiguo castillo.

En 1140, Alfonso VII el Emperador mando venir a Raimundo (posteriormente San Raimundo de Fitero), con una comunidad de monjes cistercienses procedentes de Scala Dei o l'Escaladieu en la Gascuña francesa. Así fundó una pequeña casa con iglesia dedicada a Santa María en el lugar de la desierta villa de Niencebas, situada en la falda meridional de la montaña de Yerga, jurisdicción hoy del pueblo de Alfaro, y en cuyas ruinas Bécquer imaginó su leyenda del 'Miserere de la Montaña'. En 1152 se convirtió en una granja cisterciense y pasó a régimen de alquiler, mientras la comunidad cisterciense se asentaba definitivamente en el lugar de Tudején conocido como Castellón. Aunque poco después pasó a ser conocido como el monasterio de Fitero o de la Frontera entre los tres reinos que allí confluían: Castilla, Pamplona y Aragón. La edificación del segundo y definitivo monasterio de Fitero, comenzó en 1179 y su iglesia fue consagrada en 1247, gracias a la ayuda del arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada.

Ruinas del castillo de Tudején
En aquellos años, el pueblo estaba alejado del monasterio, concretamente junto a los baños termales, pero a partir del siglo XV se repobló la villa para aumentar la defensa del territorio y las nuevas casas se construyeron en torno a la abadía. Así, el de Fitero se convirtió en uno de los pocos monasterios cistercienses que están integrados en pleno pueblo.

Tanto la villa como los baños eran propiedad del cenobio y esto hizo que las diferencias y enfrentamientos entre pueblo y monasterio fuesen constantes. Era el abad quien designaba alcalde, regidores y otros cargos y, para escapar de este dominio, los vecinos trataron de fundar, en 1663, un nuevo pueblo llamado Villa Real. Los monjes lo impidieron y hubo motines y saqueos hasta que en 1836, con la Desamortización , Fitero se emancipó del monsterio. Ahora, algunas dependencias del cenobio tienen funciones no religiosas: la antigua hospedería monacal la ocupa el Ayuntamiento; las celdas son residencia de ancianos; el refectorio, Casa de Cultura y cine; y la biblioteca y cocina se han convertido en museo.

Monasterio de Fitero
El monasterio es en la actualidad un conglomerado de edificaciones de diversas épocas, quedando entre las medievales la gran iglesia y la soberbia sala capitular. La iglesia es una de las mayores y más importantes del Císter español, con girola y cinco capillas absidales en la misma. Con diseño de cruz latina, consta de tres naves, con seis tramos y otra de crucero. Este templo fue nombrado Monumento Nacional en 1931 y es conocido como "Monasterio de Santa María la Real".

Monasterio de Fitero
La cueva de la Mora está a unos dos kilómetros de Fitero, en un término conocido hoy como la dehesa del Castillo. Para llegar hasta allí, hay que tomar la carretera de Valverde, a la entrada del pueblo, cerca del puente sobre el río Alhama, y seguir a unos 150 metros el camino que se adentra entre huertas. De todos modos pongo un par de mapas con lugares de interés y una ruta por la zona recomendada desde esta página. Hace varios siglos, este camino iba a parar directamente al río, el cual discurría junto al cortado. Hoy, sin embargo, la ruta continúa por el cauce seco, al pie de este acantilado.

Mapa de la zona con una ruta recomendada
Situado en lo alto de un cortado, a unos 630 metros de altitud, este castillo fue muy importante en la antigüedad ya que desde él se dominaban todo el valle del Alhama, la entrada al valle del Ebro y la salida por los montes de la Rioja. En la otra orilla del Alhama se ven los baños de Fitero, y en medio del cauce, la peña del Saco, límite actual entre la Rioja y Navarra.

En este singular escenario cargado de historia, recogió Gustavo Adolfo Bécquer las dos leyendas que escribió sobre Fitero: el Miserere y la cueva de la Mora. El escritor sevillano visitó los baños de Fitero entre 1861 y 1868. Entonces, Bécquer trabajaba en la redacción del periódico madrileño «El Contemporáneo», donde publicó buena parte de sus Rimas y Leyendas.

Mapa de restos arqueológicos de la zona
Bécquer arrastraba desde hacía tiempo una enfermedad (mezcla de sífilis y tuberculosis), que le trataba su suegro. El centro termal de Fitero (antes llamado Baños de Tudején) estaba entonces en pleno auge. En 1846 se había descubierto una nueva fuente, y ello propició la apertura de un nuevo establecimiento, conocido entonces como Nuevos Baños de Fitero. Además de tomar las aguas, el escritor solía pasear por los alrededores del balneario, y hablaba con los lugareños de las historias del pueblo. Así fue como conoció esta y otras historias.

Entrada de la Cueva de la mora (Fitero)
Ahora centrémonos en la leyenda en sí, de la que a continuación (en cursiva y en caracteres azules) haré un resumen, aunque recomiendo su lectura completa. Podéis acceder a ella desde este enlace.

"Gustavo Adolfo Bécquer, que pasa una temporada en los baños de Fitero, dedica las tardes a pasear curioseando por las deterioradas ruinas del castillo de Tudején, en busca de alguna sorpresa que alimente su espíritu romántico. Un día deambulando a los pies de la roca del castillo, a orillas del río Alhama, descubre, medio escondida entre matorrales, la entrada de una cueva, que en una rápida inspección asocia a una salida subterránea desde el castillo.

Esa misma tarde, con ánimo de conseguir más información sobre su descubrimiento, traba conversación con un lugareño. El paisano afirma que no conoce a nadie que se haya atrevido a penetrar en ella debido a la existencia de un ánima o espíritu que sale de ella todas las noches en busca de agua. Bécquer, muy interesado, le incita a que se la relate completa. Y así Bécquer conoce la historia de un famoso caballero, tanto por su valentía como por su compromiso cristiano, que cayó prisionero de los árabes en el castillo de Tudején tras una batalla en sus cercanías.

Monasterio de Fitero
Tras unos días cautivo en un calabozo, debatiéndose entre la vida y la muerte a causa de las heridas sufridas en la batalla, fue puesto en libertad tras el pago del rescate por parte de sus hermanos de armas. Pero el caballero cristiano, en su encierro, llegó a ver a la hija del alcaide moro, famosa por su extrema belleza, enamorándose profundamente de ella.

Meses estuvo el caballero ideando su asalto al castillo, obsesionado, mientras sus compañeros imaginaban que la venganza era su motivación. Finalmente, con el alcaide y parte de sus tropas fuera del castillo, llegó el asalto y la ocupación cristiana del castillo. Entonces, se descubrió la verdadera y egoísta intención del caballero, logrando finalmente ser correspondido por la hija del alcaide, a pesar de las quejas de sus soldados.

Monasterio de Fitero
Volvió el alcaide con un gran ejército, y acometieron contra el castillo, aunque se mostró inexpugnable a los múltiples intentos. Entonces los musulmanes se limitaron a cercar el castillo para que el hambre cristiana fuera su mejor aliada. Pero el alcaide pronto se impacientó y mando una furiosa carga a medianoche. En esta liza cayó muerto de un hachazo el alcaide moro, al tiempo que el caballero sufría un golpe mortal. La hermosa mora acudió en ayuda de su moribundo amado, y con una fuerza insólita lo arrastró hasta el subterráneo. El castillo estaba siendo tomado por los musulmanes, mucho más numerosos. El caballero, en su agonía final, clamó poder beber agua, con la sensación de estar abrasándose las entrañas.

Entrada de la Cueva de la mora en Fitero
Su amada, sabiendo que el subterráneo acababa cerca del río, y sin vacilar a pesar de estar los alrededores del castillo lleno de soldados musulmanes, salió en busca de agua fresca. Cuando recogió el agua, unos soldados percibieron movimiento y dispararon sus flechas en esa dirección, hiriendo de muerte a la joven. Llegó arrastrándose con sus últimas fuerzas y alientos hasta el caballero ofreciéndole el agua. Éste, al ver a su amor cubierta de sangre, declinó beber el agua que tanto ansiaba, y la ofreció convertirse en cristiana antes de morir. Ella aceptó, y él uso el agua para bautizarla en nombre de Dios Todopoderoso. A continuación, ambos fallecieron juntos, siendo descubiertos sus cadáveres al día siguiente tras seguir el rastro de sangre desde el río."

Aunque se trata de una leyenda, la cueva y las ruinas del castillo son reales y siguen en su sitio. Hoy, la boca de la cueva aparece desnuda de vegetación a media altura del cortado. En principio, la gruta no parece muy profunda, y acaba en un pozo, que hoy está cubierto de tierra. Sin embargo, hace tan solo medio siglo, según dicen en el pueblo, había una galería que continuaba hacia el interior. Ello probablemente hizo suponer a Bécquer que la cueva era en realidad un pasadizo subterráneo que ascendía hacia el castillo.

Según Serafín Olcoz (historiador de la zona), hace varios siglos el cauce del río rozaba el acantilado y la cueva podría servir para abastecerse de agua sin peligro. Estos montes están formados por tierras blandas como yesos, margas y arcillas, que favorecen la formación de cuevas y galerías. El que la cueva fuera la boca de un subterráneo no deja de ser una suposición ya que no hay noticias fehacientes de que esto fuera así. «Lo que sí sabemos es que aquella debía ser una cueva importante ya que figura en el siglo XII, como objeto de donación del rey Sancho III a uno de sus señores», añade Serafín Olcoz. «Posteriormente, la cueva pasaría a manos del Monasterio de Fitero, que fue el propietario de la mayor parte de estas tierras desde el siglo XII hasta el siglo XIX.»

Escasas y deterioradas ruinas del castillo de Tudején
El castillo debió ser edificado originariamente por los romanos. Luego, hubo en la zona un poblado visigodo, cuyos restos han aparecido en el monte Sancho Abarca, próximo a la cueva de la Mora. «Es posible incluso, que antes hubiera en toda esta zona un poblado celtíbero», añade Serafín Olcoz «Como el castillo está todavía sin excavar, no se sabe con certeza su origen, pero aquí han aparecido restos de distintas épocas». Lo que sí parece probado es que el castillo de Tudején estuvo vigente hasta la conquista e integración de Navarra en Castilla a principios del siglo XVI. «Entonces, la fortaleza pertenecía ya al Monasterio de Fitero, quien guardó el candado y la llave del mismo hasta fechas recientes. En el siglo XX este candado se guardaba en el museo de Navarra, aunque hace un tiempo que se le ha perdido la pista».

Actores de la representación de la leyenda en 2009
El 16 de agosto de 2009, hace un año, cerca de 700 personas presenciaron en la plaza de toros de Fitero la representación de esta leyenda del poeta Gustavo Adolfo Bécquer. La obra no se ponía sobre el escenario desde 2006. La obra, en la que actuaron 42 fiteranos, cambió su tradicional ubicación de la plaza de los Ábsides por la plaza de toros. Con el objetivo de recuperar los antecedentes históricos del pueblo, la obra contó con un presupuesto que rondó los 9.000 euros, si bien las empresas colaboradoras y los patrocinadores del evento se hicieron cargo de gran parte de la inversión, según indicaron desde la organización del espectáculo. Esta función se recuperó gracias a la creación de la asociación cultural Bécquer en Fitero. El año pasado formaban parte de la misma los 42 vecinos de la villa que se subieron al escenario para volver a ofrecer la leyenda a los asistentes y las 20 personas que se encargaron del vestuario, imágenes, música, luz y sonido, escenarios, maquillaje y venta de entradas.

Espero que os haya resultado interesante y no demasiado largo. He recogido datos de diferentes webs como la wikipedia, iberiarural o diariodenavarra. Os agradezco cualquier comentario. Podeis encontrar más leyendas aquí.

"La muerte es el comienzo de la inmortalidad"

11 comentarios:

diseño de jardines dijo...

Se aprende mucho con este blog, porque más allá de lo interesante de las historias, por ejemplo, yo no sabía que Gustavo Adolfo Bécquer había escrito leyendas.

oposiciones farmaceuticos dijo...

quiero decirles que hace poco que descubrí este blog y decirles que me parece muy interesante y se aprende mucho con los post.

Pergolas dijo...

Muy interesante, me gustó mucho el artículo ya que hay muchas cosas que no las sabía, felicitaciones por tan buen trabajo.

Tienda Erotica dijo...

Muy interesante el Blog, en un rato buscare la parapsicología a ver que tal me parece leerla. ¡Gracias a todos!

publicidad cordoba dijo...

muy buena las historias contadas cargadas de mucha informacion y como esta organizado el blog los felicito.. y voy a pasar mas seguido por aca... mis saludos

Jose Luis Manzano dijo...

la verdad que no conocía esta leyenda de él pero me encanta que hagan este tipo de cosas!!

Anónimo dijo...

Felicitaciones por este magnífico blog.Estuve en Fitero hace dos años,y he visitado otros sitios relacionados con Bécquer,cómo Casa Remigio en Tudela,etc..Nací al lado de la Venta de los Gatos(Sevilla),así que la influencia es notoria.Un saludo.

richirrei dijo...

Interesantísimo, bien documentado y bien explicado. Trabajos así contribuyen a la creación de cultura. Ánimo ...

Natalia Gomez dijo...

Me ha encantado el articulo, y super interesante, muchisimas gracias!!

Buzi Nguyen dijo...

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BERNARDO BONAFE dijo...

Artículo muy bien documentado y ameno.

 
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