Saludos GIPEriojanos:
El avistamiento de Arrúbal (La Rioja) que os comento, aconteció el viernes, 29 de noviembre de 1974, sobre las 18:00 horas. La información es del blog misteriosdelaire de Juan Carlos Victorio, de carácter escéptico por lo que he leido de su interesante blog. Es conveniente leerse la entrada sobre el avistamiento cerca de Logroño ocurrido el día anterior.
Hay una noticia de prensa (La Gaceta del Norte, 6 de diciembre de 1974) dando cuenta de la entrevista que mantuvo el periodista Vicente Escudero con los testigos (diez niños que jugaban al fútbol en el momento del evento). En el año 2001 el Grupo UFO (http://www.grupoufo.es/) de Calahorra realizó una reencuesta del caso publicando los resultados en su página web. En Papers d’Ovnis, nº 28 abril-junio 2002 (2ª época) se puede leer, también, un artículo de Jordi Ardanuy titulado: “Un OVNI en Arrúbal: 29-11-1974”.
Varios de los observadores (Francisco Sancho Gil, Luis Oscar Sagasti y José Antonio Ascacibar Sáenz) manifiestan que vieron algo en el cielo que les pareció extraño. Sin embargo, en sus narraciones hay algunas discrepancias en puntos importantes. Por ejemplo, en el aspecto, tamaño aparente y distancia a la que se encontraba el fenómeno luminoso.
Básicamente, según sus explicaciones, vieron entre las nubes algo que era muy brillante, de color blanco, que se mantuvo estático en el cielo (en algún momento hizo algunos movimientos en zig-zag) y después de unos minutos desapareció poco a poco entre las nubes. Los testigos, en el ese momento, tenían entre 6 y 12 años de edad. Y lo que más llama la atención es que solamente los diez niños vieron el extraño objeto celeste. A pesar de que eran las seis de la tarde nadie más en el pueblo observó el fenómeno. El mapa muestra la zona del avistamiento.
Probablemente lo que los niños tomaron por un OVNI, para el resto de habitantes de Arrubal pasó desapercibido por tratarse de algo normal. El ovni de Arrúbal estuvo visible unos 8 ó 10 minutos y sólo lo vieron los diez chiquillos. Esto contrasta con otros casos, por ejemplo, con las apariciones de bólidos, en que la visión de estos fenómenos suele durar, por lo general, unos segundos y sin embargo aparecen cientos o miles de observadores.
En un avistamiento protagonizado por un grupo de niños resulta complicado diferenciar lo real de lo imaginario porque en su día no se realizó una encuesta seria e imparcial. Sólo hay una entrevista de la prensa a los niños, con los inconvenientes y limitaciones (posibilidad de contaminación involuntaria, parcialidad, etc.) de una investigación periodística más bien pro-ovni. Además, hay que tener en cuenta que durante esos meses la gente estaba muy sensibilizada con el tema ovni y las noticias de avistamientos causaban un fuerte impacto en la población.
Los datos de que se disponen apuntan en una dirección: la confusión con un astro brillante. Los testigos coinciden en situar al fenómeno aéreo, más o menos, en la misma zona del cielo. Francisco Sancho dice que estaba ubicado hacia Calahorra (SE). Luis Oscar Sagasti lo sitúa hacia el Sur. En la foto publicada en Papers d’Ovnis nº 28, se puede ver a dos testigos señalando, aproximadamente, hacia el Sur y a unos 40º-45º de altura. Pues bien, en la franja del cielo indicada por los observadores se encontraba, a las 18 horas (GMT+1), el planeta Júpiter (magnitud –2.4) con un acimut de 348º (próximo al Sur) y una altura sobre el horizonte de 35º.
En la tarde del 29 de noviembre, en Arrúbal, el cielo estaba cubierto de nubes (cúmulos y estratocúmulos). Dirección y velocidad del viento: E-NE, 36 Km/h. (Información ofrecida por el Instituto Nacional de Meteorología. Los datos son de Agoncillo a las 18:00 horas solares). El Sol se había puesto a las 17:34 horas y a las 18:00 horas ya estaba anocheciendo. Perfectamente pudo abrirse un hueco en las nubes, por la parte del cielo donde estaba el reluciente astro, mostrándose más llamativo (en esas fechas, Júpiter era algo más brillante de lo habitual), atrayendo la atención de los niños y provocando su confusión.
Espero vuestros comentarios. El resto de entradas de 'Parapsicología en La Rioja" a través del ÍNDICE.
"No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo"
domingo, 1 de marzo de 2009
| [+/-] | Parapsicología en La Rioja: Avistamiento en Arrúbal (29 de Noviembre de 1974) |
jueves, 26 de febrero de 2009
| [+/-] | Parapsicología en La Rioja: OVNI del 28 de Noviembre de 1974 (Logroño) |
Saludos GIPEriojanos:
En este caso hablaré sobre avistamientos OVNI ocurridos a finales de noviembre de 1974 (dentro de la oleada 1974-1979) muy cerca de Logroño, repasando dos casos ocurridos en la provincia de La Rioja, en lugares muy próximos (Logroño y Arrúbal) y en días consecutivos (28 y 29 de noviembre). La versión original de este artículo se publicó en el numero 31 (enero-marzo 2003) de la revista Papers d' Ovnis, aunque la he recogido del blog de Juan Carlos Victorio (Misterios del Aire), donde se recogen diversos casos OVNIS explicados desde el punto de vista escéptico.
Describiré antes que es EL EFECTO EM - Interferencias en vehículos automotores y aeronaves. Para designar este peculiar subgrupo que incluye no sólo interferencias en el funcionamiento de vehículos en tierra y aire, al igual que perturbaciones en dispositivos específicos (radios, televisión, lámparas, etc.), y también en ocasiones fallas eléctricas de variada intensidad y extensión, se ha usado habitualmente la denominación de “efecto EM” (efecto electromagnético). Aún cuando se desconocen las causas para esta variedad de informes, el término parece adecuado en razón de que en la mayoría de los casos las máquinas afectadas operan bajo principios electromagnéticos.
La Gaceta del Norte del 30 de noviembre y 3 de diciembre de 1974 informaba sobre el avistamiento de un ovni y cómo éste detuvo a un coche en las cercanías de Logroño. El suceso aconteció en un lugar no precisado de la carretera de Viana a Logroño (N-111) cerca del cruce de Oyón, el jueves 28 de noviembre de 1974 hacia las 18:30 horas locales. El incidente fue relatado al periodista del diario por una joven de 18 años que no quiso que se publicara su nombre. El mapa muestra la zona del avistamiento.
A los testigos, que se dirigían a la capital riojana en automóvil, se les paró el vehículo, al parecer sin causa aparente, y mientras lo examinaban vieron en el cielo una luz muy intensa, blanquecina, esférica y que no emitía sonido alguno. En la noticia de prensa del día 30 de noviembre se dice:“...el ovni lanzó una especie de rayos luminosos hacia el motor del automóvil, como queriendo explorar dicha parte del vehículo. Unos instantes más tarde, el objeto volador se perdió en el cielo riojano y los jóvenes pudieron poner en marcha, sin mayores dificultades, el motor del coche”.
De la lectura del texto anterior se desprende, más bien, que el ovni en lugar de detener el vehículo lo que hizo fue solucionar el supuesto problema del coche. En la crónica del día 3 de diciembre se amplía la información de la observación, incluyendo una corta entrevista a la anónima joven observadora. Gracias al testimonio de la chica podemos saber, por ejemplo, que esa tarde había nubes en el cielo y que el ovni no lanzó rayo luminoso alguno contra el automóvil.
El ovni apareció entre las nubes después de detenerse el coche y al cabo de un rato, sin hacer ninguna maniobra especial y tras lanzarles “una especie de reflejos”, desapareció como apareció, entre las nubes. A la hora del avistamiento había en el cielo un planeta especialmente brillante, Júpiter (magnitud –2.4), que destacaba de los demás astros, excepto de la Luna que estaba saliendo por el Este, y que inevitablemente tuvo que llamar la atención de los testigos. Sobre todo, si el astro aparecía en un claro entre las nubes.
Posición en el cielo del citado objeto astronómico a las 18:30 horas (GMT+1): acimut de 342.67º (visible hacia el Sur-sureste) y elevación sobre el horizonte de 36.64º. El Sol se puso, esa tarde, a las 17:34 horas y en el momento del avistamiento ya había oscurecido. No tiene por qué haber relación entre el paro del coche y la luz (probable Júpiter), que los jóvenes creyeron que era un ovni. Acimut es el ángulo medido sobre el horizonte que forman el punto cardinal Sur y la proyección vertical del astro sobre el horizonte. Se mide en grados desde el Sur en sentido: Sur-Oeste-Norte-Este, correspondiéndoles los valores de: Sur 0º, Oeste 90º, Norte 180º, Este 270º)
Hay otras explicaciones, menos fantásticas, para la parada del vehículo. Además, el descubrimiento de la luminaria fue posterior al incidente del coche y ésta se encontraba alejada de los testigos (la extraña luz era visible entre o tras las nubes). A pesar de que en la nota periodística no se indica la visual del fenómeno celeste no identificado, información que sería necesaria para confirmar o descartar la participación del astro en el caso, los datos existentes señalan hacia una confusión con Júpiter.
En la próxima entrada el caso de Arrúbal del día siguiente. El resto de entradas de 'Parapsicología en La Rioja" a través del ÍNDICE.
"El que no ama, ya está muerto"
sábado, 14 de febrero de 2009
| [+/-] | Parapsicología en La Rioja: Observación múltiple del 2 de Diciembre de 1976 |
Saludos GIPEriojanos:
Vuelvo al tema OVNI en La Rioja, con un nuevo caso encuadrado en la oleada 1974-79 ya comentada en otra entrega anterior. Datos obtenidos de misteriosdelaire.blogspot.com, un blog de caracter 'escéptico', que trata de dar explicaciones racionales a los avistamientos.
Hacia las 2 de la madrugada del día 29 de diciembre de 1976, apareció en el cielo, un espectacular bólido que fue visto en diferentes lugares de la península ibérica, norte de África y desde un avión en el océano Atlántico. El extraordinario meteoro provocó numerosos casos ovni en la citada madrugada.
Un bólido es tipo de meteoro muy brillante cuya masa es superior a unos 10 gramos (generalmente se acepta que sea tan o más brillante que Venus o Júpiter). Al entrar en la atmósfera terrestre origina una gran estela que puede ser observada desde varios centenares de kilómetros de distancia sobre la superficie. Presenta la apariencia de una esfera de fuego en vez de un aspecto puntual o estelar. La estela luminosa que deja a su paso persiste un tiempo superior a las decenas de segundos y puede llegar a ser de varios minutos e incluso media hora. Cada año penetran en la atmósfera entre 50.000 y 100.000 bólidos.
Las visiones del bólido, tomado por un ovni, se produjeron en las provincias de Valencia, Alicante, Murcia, Almeria, Málaga, Cádiz, Granada, Toledo, La Rioja, Navarra, ciudad de Melilla y desde un avión que acababa de despegar de Lisboa.
En esta serie de observaciones se se encontraron toda una serie de percepciones erróneas, ilusiones, historias fraudulentas, etc. Además, también aparece “el efecto investigador”, donde se puede comprobar cómo los prejuicios del ufólogo pueden moldear una observación poco común, adaptándola al mito ovni.
Una de los noticias más extensas se publicó en La Gaceta del Norte el día 30 de diciembre y correspondía a la aparición del fenómeno luminoso visto desde Arrúbal (La Rioja).
José L. Guillerma y varios colaboradores se desplazaron al lugar del suceso para realizar la investigación. En los resultados de las pesquisas se pueden ver claramente los efectos del “efecto investigador”. Las ideas preconcebidas del encuestador convirtieron la simple observación de un bólido en el aterrizaje de un OVNI: “...entramos inmediatamente en la zona del aterrizaje, pues, casi con absoluta certeza el objeto estuvo posado en tierra.” (Guillerma)
En muchos casos los vehículos suelen fallar en las proximidades de un OVNI. Es el llamado efecto EM. Se supone que por ello, el encuestador menciona, en su trabajo, que la motocicleta del testigo comenzó a fallar un poco antes de la observación: “A unos doscientos metros de la carretera general –quizás menos- se detuvo, pensando que la bujía hacía ‘pelo’, y se dispuso a cambiarla. La cambió, y la moto siguió fallando.” (Guillerma). Como se puede leer en La Gaceta del Norte, el testigo no menciona este incidente, lo cual sugiere que no lo relacionó con la aparición luminosa.
También aparecen, en el informe del encuestador, los clásicos errores de percepción de distancias: “...a unos 800 o 1000 metros de distancia del testigo, y a su espalda, se encendió una potente luz blanca.” Y de altura: “...se elevaba sobre una estela verde-amarilla, para estabilizarse a algunas decenas de metros sobre el suelo.” (Guillerma)
Según Guillerma, el OVNI desapareció por el oeste: “lo comprobamos porque momentos después de llegar nosotros al lugar se puso el sol por el mismo lugar que voló el OVNI.” Como muy bien apunta Manuel Borraz (otro investigador que acudió más tarde a la zona) “...el Sol no se ponía exactamente por el oeste sino unos 30º más al sur. Por lo tanto, una trayectoria NE-SO parece más adecuada en este caso que la trayectoria E-O sugerida por una lectura superficial del informe.” En el recorte de prensa el testigo señala una trayectoria N-S.
Pero, además, el equipo descubrió huellas en el terreno, del supuesto aterrizaje: “Mis acompañantes y yo nos dispersamos sobre el terreno, mientras el Sr. Martínez nos indicaba aproximadamente la zona donde había visto el objeto. Cerca del lugar encontramos huellas. No puedo decir si eran o no del OVNI. Pero eran huellas, ¿cómo decirlo?, fuera de lugar.” (Guillerma)
En febrero de 1984, J. Marcos Gascón efectuó una serie de averiguaciones sobre el caso: “Gascón concluye que el testigo observó muy probablemente un bólido y que los problemas en el sistema eléctrico de su motocicleta habrían sido fortuitos. Por otra parte, pone en evidencia que el testigo no sólo no llegaba a definirse sobre el asunto de las huellas encontradas por Guillerma durante su encuesta del caso, sino que incluso mantenía sus dudas respecto a una eventual ascensión del objeto desde el suelo.” (M. Borraz)
En fin, la investigación de campo puede introducir serios errores y distorsiones en una observación OVNI, que luego conducen a que no haya forma de explicarla y siga alimentando el mito.
Pero hay más. En varias observaciones del bólido se mencionan ciertos elementos extraños y sospechosos. Los casos ocurrieron entre Arenas de San Pedro (Ávila) y Talavera de la Reina (Toledo). Los datos que llaman la atención del primer caso son: Parada del motor de un automóvil, y alumbrado del mismo, al paso del ovni (bólido) e inmovilización de éste durante cinco minutos. En el segundo caso, sucedido también en la misma carretera, “...el motor de su coche se quedó inactivo, y las luces de su vehículo se apagaron.” Y “la observación del objeto luminoso duró aproximadamente, cinco o seis minutos.” El tercer caso aconteció a unos 4 kilómetros del anterior y fueron testigos unas camareras: “Durante el paso del fenómeno luminoso fue advertida en el Club una pérdida de potencia de su iluminación, que es producida por un generador propio, seguida de una subida espectacular de la misma durante un momento...” (F. Sánchez)
Lógicamente, un meteoro no hace esas cosas y pudieran ser observaciones de otro fenómeno, pero las descripciones de los tres avistamientos son coincidentes con las del bólido: Hora de aparición, aspecto del fenómeno luminoso, larga estela verde, trayectoria N-S, etc.
Resulta curioso y sospechoso que el encuestador de estos casos talaveranos (Antonio Rodríguez Santamaría) sea el mismo que investigó el rocambolesco aterrizaje OVNI, producido esa misma madrugada, en un polvorín de Talavera de la Reina, y los escépticos tildan de fraude. Para ellos, el bólido le sirvió, probablemente, de inspiración para ese increíble aterrizaje en una instalación militar.
Otra de las clásicas imprecisiones de los testigos suelen ser la de la hora de observación. En este caso, la información de dicho dato varía desde las 1:50 hasta las 2:10 horas (casi un margen de media hora). Resulta, también, ilustrativa la información sobre la forma del núcleo del fenómeno luminoso: Redondo, ovalado, triangular, forma de puro, redondo con base plana y cúpula, alargado, etc.
El bólido visto desde Algeciras. Dibujo publicado por el diario Sol de España el domingo, 9 de enero de 1977.
¿Bólido natural o artificial? “Según comunicación con fecha del 6/8/84 de D.W. Kindschi, del NORAD, a V.J. Ballester Olmos, no hay constancia de ninguna reentrada de objeto espacial de origen artificial en los listados del NORAD que pudieran explicar las observaciones del 29/12/76.” (M. Borraz). El NORAD (North American Aerospace Defense Command) es el Comando de Defensa Aéreo Norteamericano.
El avistamiento múltiple de la madrugada del 29 de diciembre de 1976 es una buena muestra de cómo se puede llegar a distorsionar la observación de un fenómeno natural, eso sí, muy espectacular, y convertirlo en un portentoso incidente OVNI.
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