lunes, 9 de marzo de 2009

Parapsicología en La Rioja: Las brujas de Zugarramurdi y el Proceso de Logroño (1608 - 1610) [II]

Saludos GIPEriojanos:

Sigo con esta entrada que comence anteriormente, debido a su extensión.

De no ser avisado el Santo Oficio de lo que había pasado entre estos dos pueblos vecinos nada hubiera pasado, porque decidieron perdonar a todos, con la confesión y el hecho de haber pedido perdón a todos era suficiente, pero ya era demasiado tarde.

Se considera que la Inquisición fue arrastrada a actuar por el celo de la justicia secular, y por una ola de pánico de las que periódicamente dominaban al País Vasco, y que esta vez se extendió sobre la zona del extremo noroeste de Navarra: Las autoridades civiles habían realizado ya muchos arrestos e incluso habían ejecutado a varias personas cuando la Suprema dio orden al Tribunal de Logroño para que realizara una inspección en aquella zona.

Se puede decir cualquier cosa de la Inquisición, menos que era precipitada en sus procedimientos. Envió al inquisidor Juan Valle Alvarado quien, tras una laboriosa recopilación de testimonios entre delatores, envidiosos, supersticiosos y gente que buscaba venganza por rencillas personales, inculpó a trescientas personas, de las cuales unas cuarenta, las consideradas más peligrosas y culpables, serían trasladadas a la prisión de Logroño. (Cuadro de Goya 'El conjuro de las brujas')

El conjuro de las brujas
El proceso duro 2 años con lo que nos vamos al 1610. De los 31 brujos encausados solo quedaron 18 ya que hubo dos epidemias y murieron, y los cadáveres se guardaron cuidadosamente para despues echarlos a la hoguera. Había más gente que estaba procesaba pero no confesaban ser brujos y esos también fueron procesados, así que hacían un total de 53 personas. Doce mujeres fueron quemadas en la hoguera. A los demás se les impuso otras penas.

Son de conocimiento público los “suaves” medios de persuasión empleados por la Inquisición. Los acusados comenzaron a charlar hasta por los codos, ya sea por la tortura o por la simple amenaza de ella. Además, delatando y firmando (o poniendo una cruz, porque la mayoría eran analfabetos) declaraciones que les ponían delante y que no entendían por estar aterrados, semiinconscientes o, simplemente, porque estaban escritas y leídas en castellano, lengua que desconocían (en esa zona se hablaba sólo el euskera) salvaban su vida. No era esto una solución total porque se comprenderá cuál sería el futuro en una pequeña aldea de una persona que había confesado ser bruja, por más perdón de la Inquisición que hubiera habido. El ostracismo, o la muerte civil. Marcados para siempre, ellos y sus familias.

Las acusaciones y las “confesiones” son tan ridículas, increíbles, y aberrantes que sólo pudieron ser creíbles (si lo fueron) en audiencias ya predispuestas a escuchar esas exageraciones, por ser de público conocimiento las atrocidades antinaturales atribuidas a los brujos. Envenenamientos, creación de tempestades, necrofagia, vampirismo, asesinatos rituales, almacenamiento de restos humanos descompuestos en las casas familiares para ser devorados días después. En los aquelarres, palabra de origen vasco que significa “prado del chivo” ocurría de todo (de orden sexual y criminal).

Los inquisidores no debieron quedar muy convencidos de la existencia de brujería en Zugarramurdi porque, de los cuarenta encarcelados, sólo quemaron a ocho (que o bien no quisieron arrepentirse ni delatar a nadie o no se les dio la oportunidad), mas cuatro fallecidos en prisión por causas “naturales” a quienes quemaron después de muertos, con lo que no causaron daño alguno. Los objetivos se lograron: se calmó la agitación popular, persuadiéndoles de que ya no había más brujos en la zona; se reafirmó la autoridad de la Inquisición para castigar brujos, herejes y demás; se proporcionó una macabra diversión al pueblo (se dice que acudieron cerca de 20.000 personas a Logroño, llegadas hasta de reinos vecinos.

Como resultado del Auto de Fe, además de los susodichos quemados, hubo de todo: azotados, desterrados, condenados a prisión perpetua, a remar en galeras por varios años, todo el arsenal, para servir de ejemplo y diversión al pueblo presente. Estas fueron las penas leves aplicadas a los arrepentidos y a los delatores. Hubo algunas absoluciones, pero ya se sabe a qué costo social. Confiscación de bienes, a casi todo el mundo. Era la primera medida que se tomaba al detener a un sospechoso. (Cuadro de Goya 'El aquelarre')

El aquelarre
Lamentablemente del archivo de la antigua Inquisición de Logroño ha desaparecido la parte más considerable, porque en el siglo XIX, al tiempo de la guerra de la Independencia, fue objeto de destrucción. Así pues, no se poseen la suma de documentos que se relacionan con el famosísimo auto de fe de 1610, y durante mucho tiempo no se habló de él. Lo que si nos ha llegado es una relación de los hechos impresa y reimpresa luego varias veces, con notas de Moratín. Esta Relación refleja el punto de vista de dos de los tres jueces y provocó el revuelo correspondiente. Tuvo incluso ecos literarios y artísticos.

De esta Relación se habla de los antecedentes que influyeron en los jueces. La fama de la montaña de Navarra como país lleno de brujas viene arrastrada de fines del siglo xv. Los literatos españoles se hacen eco de ella. Y en algún modo, esta fama, fundada en hechos más o menos legendarios, sirven para justificar actuaciones reales. El miedo a las brujas y brujos estaba muy extendido en la zona vascanavarra, pese a que alguna autoridad eclesiástica, ya desde antiguo, había querido prevenir con sus escritos contra la tendencia a dar una realidad absoluta a lo que se decía de sus actuaciones. Pero estos discretos avisos, que arrancaba de tiempos muy anteriores al medioevo, chocaban, no sólo con las preocupaciones vulgares o populares, sino también con la tesis mantenida en distintas partes de Europa desde el siglo XIV por muchos jueces, tanto civiles como eclesiásticos, que escribieron libros perniciosísimos sobre el particular: con el "Malleus maleficarum" a la cabeza, haciendo gala de una credulidad. Hay, pues, que echar un tanto de culpa a los libros eruditos (no a las opiniones vulgares) cuando se busca el origen de ciertas actuaciones, como la que tuvieron dos de los inquisidores de Logroño.

En la Relación se especifica que el 13 de febrero de 1609 los inquisidores de Logroño, don Alonso Becerra Holguin y don Juan de Valle Alvarado, escribían al Consejo de la General Inquisición de Madrid, remitiendo los procesos de seis brujas y brujos. El 12 de enero anterior habían recibido noticia de una gran complicidad de brujos y brujas del pueblo de Zugarramurdi, que consideran, inexactamente, situado en "Navarra la baxa". Vistos los autos, se instruyeron sobre el asunto, estudiando lo provisto por el Consejo en estos casos y también las cartas relativas a otros hechos parecidos de 1526 (14 de septiembre) y 1555 (12 de septiembre y 2 de octubre).

La cabeza de la complicidad era una tal Graciana de Yriart con dos hijas y dos yernos, que, en efecto, habían confesado al vicario de Zugarramurdi que eran brujos y apóstatas. Pero luego se presentaron en Logroño y en la audiencia que se les dio a cada uno, aisladamente, dijeron que iban a pedir justicia, porque en realidad, no eran tales brujos: "dijeron -añaden los inquisidores -que venian en busca de su verdad porque la justicia de aquella tierra procedia contra ellos y los queria hacer grandes castigos porque habian confesado ante el Vicario y otras personas que eran brujos, pero que ellos no lo eran y que les levantaban falsos testimonios y que si ellos lo habian dicho y confesado era porque los apretaron y amenazaron mucho si no los decian afirmandolo todos y cada uno por sí".

Lo bueno es que el hombre que había llevado a Graciana, sus hijas y yernos a Logroño como guía fue recibido también por los inquisidores mismos y declaró contra aquéllos, diciendo que eran brujos en efecto, pero que en Zugarramurdi no había justicia que los atacase. Como Graciana y sus parientes querían acogerse al trato benigno que se daba a los acusados de brujos que se presentaban espontáneamente al Santo Oficio, y las acusaciones eran fuertes y como, por otra parte, eran pobres, los inquisidores ordenaron su prisión y resolvieron enviar los autos con las calificaciones de la culpa encontrada a Madrid, antes de que la prisión se llevara a efecto.

Continua. Espero vuestros comentarios. El resto de entradas de 'Parapsicología en La Rioja" a través del ÍNDICE.

"Cuando uno no sabe aún lo que es la vida, ¿cómo podría conocer lo que es la muerte? "

1 comentarios:

Demetrios dijo...

CONMOCION EN SALTA, ARGENTINA POR LAS MALDICIONES DE UN CONCEJAL ESOTERICO:

Guillermo Capellán, siendo Presidente de la Comisión de Hacienda, quiso cobrar los impuestos al hermano del Alcalde/Intendente Alejandro San Millán, Antonio San Millán.

Ellos contrataron al Abogado Roberto Elio Gareca y el letrado a su vez contrató a un delincuente juvenil, Rodrigo Chavarría (taxi-boy menor de edad que conoció en el Parque San Martín de la Ciudad de Salta) y lo denunciaron por violación.

Capellán estuvo 101 días preso y desde la cárcel vaticinó que saldría el día de la Lealtad Peronista, horas más horas menos salió en la madrugada del 18 de Octubre de 2003. Todos se burlaban del Concejal Esotérico. "Quienes participaron en el complot pagarán lo que me hicieron"

"A mi me destituyeron entonces el Juez se irá". A los seis meses abogados de la Ciudad de Salta pidieron Juicio Político al Juez de la causa, Luis María Agüero Molina lo destituyeron por motivos ajenos al edil ocultista.

"Rodrigo Chavarría, pupilo de Roberto Gareca, hizo una denuncia falsa siendo menor de edad y eso es delito, cuando sea mayor vivirá preso". Chavarría siendo mayor cometió una estafa y fue condenado por un año, quedó en libertad condicional y a los tres meses cayó nuevamente en manos de la Justicia Federal por "Usurpación de Títulos y Honores y Estafa" y sigue preso.

"Destruyeron mi vida, y él participó en el estrépito mediático un empresario de medios y publicidad, yo lo escuchaba desde mi celda decir cosas espantosas... tendrá su merecido" El empresario al que se refería el Concejal Ocultista sería Julio Castillo a quien lo internaron en una clínica con un fuerte dolor de cabeza, se le declaró un tumor cerebral fulminante y murió en horas.

"En el Diario El Tribuno se ensañaron conmigo y el Abogado Gareca publica todas las barbaridades que quiere porque su hermano es el Jefe de Redacción de Noticias Policiales en ese matutino... no importa, ya llegará el día..." Se refería al periodista Sergio Alberto Gareca a quien le descubrienron un cáncer galopante y murió en poco tiempo.

La predicción o "maldición" más dura y contundente del Concejal Astrólogo y Esotérico es cuando vaticinó: "Los San Millán pagarán con lágrimas de sangre lo que me hicieron" Inexplicablemente, el hijo de Antonio San Millán de 16 años murió aplastado por una cortadora de cesped minitractor.
"Siguen haciendome daño por lo tanto siguen acumulando desgracias" En esta frase se refiere elipticamente al Empresario-locutor Martin Grande y al Abogado Roberto Elio Gareca sindicados como los principales responsable de la conspiración por cuanto el presunto violado y delincuente Rodrigo Chavarría los sindicó en su confesión como los autores ideológicos de la denuncia contra Guillermo Capellán.

Con respecto a ellos el Esotérico Edil dijo: "tengo todo el tiempo del mundo para verlos caer, ellos son las frutillas del postre"
Salta es la capital turísitica de todo el Norte de Argentina donde viven 600.000 habitantes y en todos los rincones de la Ciudad se comenta: "Las Maldiciones del Concejal Capellán se están cumpliendo".

 
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